jueves, 26 de diciembre de 2013

Aventuras de guardia

Estimados lectores de La Rorra,
En mi balance de 2013 aparece este blog y todo  lo bueno que me ha traído. Los comentarios, las risas, los regaños. Muchas gracias por pasarse a leer las instantáneas que escribo.  Les dejo la última de este agonizante año.
¡En 2014 muchas cosas buenas para todos!



Aventuras de guardia 


Plaza Altamira. 31/12/ 2007. Guaco de fondo. Foto G. Bandres



Los periodistas trabajamos en Navidad y Fin de Año (como los bomberos, médicos y tantas otras profesiones).  Se divide el personal  por guardias y te toca una de las dos fechas: el 25 o el 1 de enero.  Hacerlo durante años te da entrenamiento, te crea cierta rutina, pero no espanta al guayabo que te genera  no estar con tu familia. Por ser de Puerto Ordaz y trabajar en Caracas (y una temporada de 3 años en Puerto La Cruz) hacía maniobras para conseguir vuelos o algún amigo que se fuera en su coche hasta mi terruño y poder pasar la mayor cantidad de tiempo engullendo en mi casa natal.

Debo decir que mi madre no lleva bien eso de las guardias. Dice cosas como: “Dile a tu jefe  que  tus padres están de visita en Caracas, que no vas”. Ja, ja. Un año se encaprichó tanto que me tocó trabajar Nochevieja y me obligó a pasar el 31 en la casa, me compró el boleto a Caracas del 1 de enero a las 6 am. Por supuesto que el avión se retrasó. Salí a  las 8 am. A las 9 y 15 am, recién aterrizada en Maiquetía oigo un mensaje en el contestador del móvil. Mi jefe de entonces. 8 y 55 am : “Hola Bria, feliz año! Mira, hay un incendio en Graffitti de Colinas de Bello Monte, como es cerquita de tu casa, te toca ir. Vete directo. El fotógrafo ya debe estar en el sitio”.  Me iba a dar algo. Casi reviento a llorar de pensar que no iba a llegar a hacer la información por culpa de los antojos de mi madre. Yo en el aeropuerto apenas subiendo. Menos mal que llegué y seguía humeante el edificio. Entrevisté a los bomberos. No hubo víctimas. Fue una nota pequeña. ¡Puff! Me salvé, pero nunca más repetí la gracia ni que mi mamá me lo suplicara con su discurso de: “¡Una madre es una madre!”.

Por esos días las redacciones se decoran y los reporteros llevan comida y alguna bebida para que sea menos pesado el trabajo. En El Universal hasta había presentaciones musicales y algún cotillón. Como no cocino, siempre llevaba los vasos y platos de plásticos ;).  Según cada fuente, los reporteros sabemos más o menos lo que nos tocará cubrir: los niños jugando en las plazas, las visitas en los parques, el primer bebé nacido el nuevo año en la maternidad de turno con la  cesta regalada por la autoridad respectiva, la basura en la ciudad y, más recientemente las fiestas que ofrecen los alcaldes de la capital. Durante 3 años seguidos recibí el año nuevo en la plaza Altamira en la gestión de Leopoldo López.  Una pauta hasta el amanecer. Cuando el alcalde tocaba el gong y eran las 12, el fotógrafo Gustavo Bandres hacía tres disparos rápidos, soltaba esa cámara y me abrazaba: “Felijaño mi negra.  Todo el sabor de Puerto Ordaz y Guárico juntos. ¿Qué más quieres?”. Ahí ya yo estaba llorisqueando, claro. Y mi mamá llamando: “Te vi un poquito en Globovisión, no fuiste a la pelu, ¡qué horror, hijita!”. Así es ella.


De todas las guardias aprendí que una parte de la redacción es también tu familia, que si relativizas un poco las fiestas, quizá la distancia te arranque menos cuero y no te deje la carne enrojecida. Desde que vivo con un océano de por medio y  dejo de ir en Navidad por motivos de trabajo, me pongo gaitas, tomo vino, abrazo  y trato de no llorar cuando la canción dice: “Y voy corriendo a mi casa a abrazar a mi mamá”. No siempre lo consigo. 

6 comentarios:

  1. Pues si, Bria, tienes razón, las guardias sueles ser muy divertidas después que dejas a un lado la amargura de tener que trabajar cuando los demás están descansando, durmiendo o divirtiéndose. Ayer la pasamos muy bien en la guardia: El pernil de cerdo lo hizo la madre de PPP, exquisito. Hubo ensaladas varias, postres, abrebocas, panes de jamón para regalar, bebidas espirituosas y mucha diversión. Nos hiciste mucha falta, por cierto. Te recordé en vacaciones porque fui a Canaima y luego pasé por Puerto Ordaz y Ciudad Bolívar. Besos mil.

    ResponderEliminar
  2. Negrita, me evocaste una quincalla de imágenes de mis días de reportero y las guardias obligatorias de aquellos días. Me haces reír con este texto y no dejo de sentir un poco esa melancolía que a ti más que nadie debe dispararte al corazón cada navidad con ese océano inmenso de por medio. No es lo mismo ni es igual, pero muchos panitas te mandamos un gran abrazo. Yo y muchos desde este terruño oriental con sol a quemarropa. Se te quiere negris. 2014 será de triunfos. Besos

    ResponderEliminar
  3. Bria, en los diarios venezolanos (papel y digital) aun mantienen viva esas tradicionales guardias decembrinas de dos grupos. Y las trabajamos con toda la alegria necesaria para disfrutar esa experiencia anual distinta cada vez. Lo unico que cambiara' nuevamente sera' el encuentro de fin de año en la Plaza Altamira. En Diciembre pasado no se realizo por la anunciada muerte de Chavez (ya todo el mundo sabe que si ocurrio' ese mismo mes) y este año tampoco habra' celebracion alguna porque Emilio Grateron, alcalde saliente, se peleo' con el alcalde entrante, Ramon Muchacho. Si ambos pertenecen a la MUD (Mesa de la Unidad) lo mejor que hubiesen hecho es celebrar ambos esa fiesta sabrosa en la Plaza Altamira, que todos los que hemos asistido anualmente consideramos que se perfilaba como una tradicion moderna. Personalmente lo lamento. Feliz 2014!!!.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias chino por mantenerme al tanto. Qué lástima lo de la fiesta. Un besote

      Eliminar