jueves, 27 de marzo de 2014

Tengo algo que contarte...

Mi madre me escribe ayer por el móvil: "Hijita, tengo algo que contarte...¿Puedes hablar?".  Sabiendo que ella no habla en esos términos, le digo: "No me asustes. ¿Qué ha pasado?". Acto seguido sonó mi teléfono y en ese nanosegundo pensé un rosario de cosas: mi papá, mis tíos, mis hermanos, Dios mío. Acúsenme de exagerada, pero muchas cosas atraviesan por la mente con este tipo de llamadas y el corazón galopa  y quiere salir por la boca.

En efecto, tenía algo que contarme. La tarde del martes a mi hermano lo atracaron con pistola en la cabeza. Le quitaron el coche.  Raudo localizó por GPS al automóvil con el delincuente al volante. Fue al sitio con la policía. El malandro se sintió acorralado y empezó a conducir en sentido contrario y causó un choque con heridos y la pérdida total del vehículo. Lo atraparon, pero incluso esposado quiso ahorcar a uno de los agentes. Parece una película de domingo a las 3:00 pm, pero lamentablemente es lo que pasa cada día en mi país.

Como siempre, hay que dar gracias que mi hermano está vivo, que no le pasó nada. Que lo único que no se puede recuperar es la vida. Últimamente creo que tampoco se puede rescatar la tranquilidad, la serenidad en casi todos los aspectos de la vida de un venezolano. Esté donde esté.








3 comentarios:

  1. :( el miedo de todos los que tenemos seres queridos allí... lo siento amiga.

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  2. Yo conozco perfectamente esa sensacion de que suene el telefono de repente y sea del otro lado del charco para arrancarte el aliento con lo que te tienen que decir, en fin...

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  3. Me imagino el susto. Creo que uno de los sustos más grandes es una llamada telefónica a las 2:00 am.

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