jueves, 22 de mayo de 2014

Los encargos




A los tres meses de llegar a Madrid se apareció el novio de una amiga con una bolsa de Nestea, Toddy, Susy, Cheez Whiz y colonia Chicco. Yo no lo había pedido, pero ella es mi pana desde la infancia y sospechaba que esas cosas me harían falta estando tan lejos. Aquél fue, sin saberlo, mi bautizo de regalos y encargos de cosas venezolanas. Un amigo me dice que con tanta Nutella y chocolate por estos lares para qué voy a pedir El Rey, Savoy y Bolero. En el fondo, todos esos sabores me remiten a momentos, a lugares, a personas, a risas de colegio, a meneos en una mata de mango (lo siento , soy de pueblo y sí, jugaba mucho en árboles de mi calle).

Hace como un año me llegó una bolsa repleta de chucherías, el remitente dejó olvidada la factura y cuando la vi casi me da algo. Era una cifra exorbitante.  Me sentí malísimo pensando en todos aquellos que me han traído mis tontos antojos, en el dinero que se habrán dejado en un Farmatodo o los sitios que habrán recorrido buscando unos pirulines. Ahora ya no pido nada, porque tampoco hay mucho, la verdad. Así que cuando alguien me anuncia que viene a Madrid y me pregunta si quiero algo, digo: “Tu presencia”.

De todos modos es bonito pensar que tantísima gente ha cargado a lo largo de cinco años con cosas para traerme. Incluso desconocidos que leen mis lamentos en las redes sociales y me escriben a manera de contrabando casi: “Mira chama, tengo unos platanitos y Nestea, si quieres nos vemos”. Es verdad que hay tiendas aquí, que muchas cosas se consiguen, pero el valor agregado del afecto de quien lo manda es importante. Además, hay días en que amanezco pensando en comer mamón o ciruela de huesito. Eso sí está difícil de conseguir y de describir a quienes nunca lo han visto.

Esta semana me han llegado chuches de parte de Tamoa , unos cocosettes que me mandó mi hermana  y una postal que vino desde Miami...¿pueden creer que aún me envío postales con mis amigos? Pues eso, que sí, llámenme nostálgica, pero las envío y las recibo.

Esto de los encargos y regalos es universal para los migrantes. Mis amigos españoles que han vivido fuera dicen que echaban de menos el buen vino, el jamón serrano, el cola cao, las croquetas de sus madres, el gazpacho,  las sepias, los calamares, las frutas, las verduras etc. Ellos lo tienen más difícil para que alguien se los lleve a sus destinos, eso sí. Aunque más de una madre carga con su pata de ibérico para complacer paladares.

¿Y  tú? ¿Has cargado con algo para un amigo que vive fuera? ¿Alguien te ha llevado algo insólito que te recuerda a tu infancia a ese lugar de tu nueva vida? Seguro que entregarlo o recibirlo te han sacado una sonrisa y ya con eso mereció la pena.   



5 comentarios:

  1. Mi bella Briamel. Como sabes, estoy en Bogotá desde hace 3 años, y mi mamá ha venido cargando en varias oportunidades con Queso telita (súper bien envuelto para que no se le derrame el agua de queso entre la ropa), casabe sin partir (maravillosamente protegido entre toallas y franelas) y un montón de diablitos. Obviamente esto no se puede traer en el equipaje de mano, y toca más bien hacer maromas para que el encargo llegue en perfectas condiciones porque un queso telita sin agua o un casabe desmoronado no tendrían sentido. Tan bella mi mami.
    Karem Racines.

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  2. Más allá de las chucherías, tengo cuentos con respecto a los encargos que me han hecho los padres para llevar a amigos que viven fuera. Es un compromiso un poco incómodo pero al que uno no se quiere negar porque uno entiende lo difícil que es eso de que los hijos estén fuera. Una no quiere que se le note la mentira en la cara en el aeropuerto cuando le preguntan "todo lo que está en su maleta es suyo? conoce el contenido de todo el equipaje? ha aceptado algún encargo?" etc. Provoca responder: "casi todos mis amigos y primos están en exilio, tú qué crees???!" Una vez una mamá me hizo cargar con un sospechoso paquete gigantesco y pesadísimo para una amiga que vive en Los Ángeles. No aguanté y lo abrí justo antes de cerrar la maleta. Eran no menos de 30 películas quemadas que constituían su videoteca personal entera. No sé si la mamá se las quiso mandar por iniciativa propia o si mi amiga se las exigió, el caso es que agradecí haber abierto el paquete a tiempo y haberlo dejado en Caracas porque no quiero saber cuál es la pena contemplada en los Estados Unidos para el tráfico de películas piratas.

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  3. Hola, Bria querida. te extrañamos muchísimo por acá. Te cuento que lo más loco que he llevado de encargo fueron mangos que me pidió mi padre hace años. Los llevé envueltos en 10 bolsas, y así y todo la maleta y la ropa olían a mango (y detesto el olor). Eso si, llegaron OK porque me los llevé verdes, así que se los pudo comer en Sicilia sin problemas. Otra vez mi tía Dora me pidió un aparato para quitarles el hueso a las aceitunas, para así rellenarlas ella. Caminé mucho, pero se lo conseguí... A mis sobrinitas siempre les llevo Susy, que les encantan, y una vez una tía me llevó arequipe Alpina cuando estudiaba. Me lo comía de a poquito para que me durara más... Un beso, mi Bria.

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  4. Yo he recibido cocosettes, torontos, susy, chocolate Carré, pirulin, samba, cri cri, y toddy, todo eso en 4 años y medio, otras cosas no de comer han sido una cinta del Magallanes, un cuadro bendecido de la Virgen de Chiquinquirá (eso es lo más tesoro) libros de periodismo, novelas y redes sociales (si, porque en Panamá lo que venden es libritos de autoayuda que los detesto), y un colgante del Árbol de la vida (wadaka); durante un tiempo intercambiè cartas con una amiga que me enviaba libros, mi mamà me enviò una vez unos zarcillos que hizo con sus propias manos.

    Asumirse inmigrante forzado es partirse el alma y dejar los sentimientos arrastrados en cualquier esquina, yo no termino de acostumbrarme a serlo, hace poco adquirì una moto para que entre otras cosas tener un medio de transporte, pero la otra razòn es porque me cansè de numerosos desprecios que recibì en los buses cuando un panameño negro, si, porque siempre son los negros, detecta que eres extranjero y dice que porque un extranjero usa el transporte pùblico, que usemos taxi y no ocupemos su espacio.

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  5. Yo también te llevé pirulin y cocosette!!!! jejejeje y siempre que pueda llevarte o enviarte algo lo haré con mucho gusto porque te quiero muucho :)

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