viernes, 11 de julio de 2014

Himnos


¿En qué parte de la memoria quedan registrados los himnos que nos aprendemos en actos patrióticos escolares? Esta mañana empecé a cantar: “Con áureos buriles / tus magnas proezas/ la historia en sus fastos por siempre grabó/ tu suelo es emporio de ingentes riquezas/ tu cielo el más bello que el sol alumbró”. Es la primera estrofa del himno de mi estado natal, sí, el estado Bolívar. Y al descubrirme en estas me reí y me dije: “¿Bria, qué esto, pues? ¡Estás fatal, chama!”. Quiero suponer que es porque leí un texto ayer donde aparecían muchas palabras antiguas, solemnes, igual que las que tiene el cántico regional: “Al trágico encuentro de hirsutos leones/ tus águilas fueron en marcha triunfal/ y el sol de San Félix brilló en tus blasones/y fue desde entonces tu nombre inmortal”.


Una noche en el Club Uruguayo de Caracas salió el tema de estos eventos del colegio con cantos y bailes. Entre risas y cervezas, mis amigos sucumbieron y cada uno entonó el suyo: los himnos de los estados Miranda, Carabobo, Bolívar y Anzoátegui. Yo les conté además que en mi colegio hay un canto al deporte que tiene una frase peculiar: “Y si algún muchacho/ flaquea o decae/ el capitán grita: ¡Viva Loyola! (…) / Fififi Hurra / Fififi Hurraaaaa”. Era muy divertido ver a mis compañeros llenos de sudor en el desfile repitiendo estas onomatopeyas. Bueno y si les cuento que el del colegio dice esta perla: “Por la patria/lucharemos/hasta vencer o morir”. ¿Les suena?


Total que en los recovecos de mi cabecita están todos esos himnos que remiten a la infancia, excursiones y amigos. Está incluido el nacional que, de verdad, no me dice nada y solo me recuerda estar de pie los viernes frente a la bandera en un patio enorme y bajo el látigo del sol de Puerto Ordaz. Alguien dijo esta semana que los himnos se hacen para ver a los futbolistas cantando en el Mundial y que se te erice la piel. Esa puede ser una opción. En el caso de España, el himno no tiene letra,  así que no vemos a los de La Roja hacer el amago de mover los labios.


¿Y tú de qué himno te acuerdas? ¿El del árbol? ¿El de las Américas?  Te los tengo también en mi cerebro. No sé por qué, pero es así. Reconozco que todas esas letras pomposas de batallas y gestas no me sirven para sentir el país en el pecho. En cambio, escuchar a Simón Díaz, o a Guaco, o a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar  y su "Alma Llanera" me conecta rapidito con todo lo que está allí, a 7 mil kilómetros. 







1 comentario:

  1. Sobre palmas y lauros de oro, yergue el Zulia su limpio blasón, y flamea en su claustro sonoro, del progreso el radiante pendón...

    El himno de mi gran Estado Zulia tiene 6 estrofas, si mana, 6 estrofas relargas que me tuve que aprender y aun lo recuerdo.

    Vertiale eso de los himnos es medio fastidioso, sobre todo si se es la taquito de la clase y te lo ponen a cantar a ti los viernes, yo al salir de sexto grado me libré de esa vaina

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