lunes, 22 de diciembre de 2014

Una mixta navidad

Recibir el año nuevo en la Puerta del Sol es una tradición para muchos madrileños.

Briamel González Zambrano

Llegan las navidades y muchos de los venezolanos residentes en España agarran sus maletas vuelan al terruño a disfrutar del calorcito, la familia, la playa y las hallacas. Otros reciben a sus parientes que cruzan el charco para compartir esos días tan especiales en el frío de estas tierras ibéricas.  Hay un tercer grupo que se queda aquí y que lo pasa con los amigos, se va de viaje o está con su pareja que, en muchos casos, no es venezolan@.  Este año me toca estar en este último grupo y, como ya lo he hecho antes, dejo algunos datos. 

Cosas que se aprenden en las navidades interculturales:
   Léxico:Usar las palabras “Nochebuena” y “Nochevieja”, en lugar de “El 24” y “El 31”, que es como lo llamamos allí.    En Venezuela hay gente que lo llama “Santa Claus” “San Nicolás” o “El Niño Jesús” (o una mezcla de las dos cosas). Aquí es “Papá Noel” y no es tan significativo su regalo. El pesebre o nacimiento aquí se llama “Belén”.   Por cierto, se juega a la lotería de Navidad y la lotería del Niño. Es algo muy arraigado y reparte muchos millones.
   Día de Reyes: Es lo más importante. Cuando todo se ha acabado,  cuando ya ha entrado el nuevo año, entonces es que llega lo bueno: Los regalos de los Reyes Magos. Son los de más importancia para los niños. Si le dejan un poco de carbón al lado de los presentes es que el chaval no ha sido muy bueno. 
    Es invisible. El juego de amigo secreto (aplicado en oficinas y también en la familia) se llama “El amigo invisible”.
    El clima. Hace muchísimo frío en casi toda España.  La gente anda con bufandas, abrigos muy gordos, botas, gorros y guantes. Es necesario advertir de esto a los familiares que viajan desde otras partes del mundo.
    La comida. En Madrid se consiguen todos los ingredientes para hacer las hallacas. Ahora bien, si no cuentas con personal de apoyo, es mucho trabajo hacerlas solo, así que  también hay la opción de comprarlas. Hay varios sitios que la ofrecen. El pan de jamón también tiene cabida. El año pasado costaba 18 euros el más grande. Si no te apetece ninguna de estos platos, a disfrutar de la comida local que está buenísima siempre.
   Gastronomía española. Hacen pavo, cochinillo, las gambas y productos del mar que no falten,  alguna ensalada rica. De postre hay polvorones, yemas de huevo de Ávila, turrones, mazapanes (esto último yo, de ingenua, siempre pensé que era algo propio de mi natal estado Bolívar, jiji). Todo en ingentes cantidades. Todo  delicioso y para comer hasta que no puedas andar.
  La música. Hay villancicos: “El camino que lleva a Belén/  Baja hasta el valle que la nieve cubrió/ los pastorcillos quieren ver a su rey/  le traen regalos a su humilde surrón /ropoponpón ropoponpón.

Y uno se pone a pensar en “El burrito sabanero”, Guaco, “El niño Jesús venezolano” (Si la virgen fuera andina y san José, de los llanos) , los discos de Nancy Ramos y aquello de: “Yo no olvido al año viejo/ porque me ha dejado cosas muy buenas”.

Este soundtrack navideño que todos llevamos grabado aflora por estas fechas y es, quizá, el arma más potente para darte alegría, pero también para recordar a quienes están muy lejos y a quienes quieres achuchar: “Y voy corriendo a mi casa a abrazar a mi mamá”.

  Las campanadas. Aquí suelen verse a través de Televisión Española y, más recientemente, en Telecinco. Un par de artistas anuncian que se acaba el año. En Madrid la gente suele concentrarse en La Puerta del Sol. La verdad es que no me parece recomendable porque hay demasiada gente y, en lo personal, me parece un poco agobiante. Es por esta tradición que Mecano hizo aquella canción de “Un año más”. Aquí algunas estrofas:  “En  La Puerta del Sol/ como el año que fue/ otra vez el champagne/ y las uvas y el alquitrán/de alfombra están/
Y en el reloj de antaño/ como de año en año/cinco minutos más para la cuenta atrás
/hacemos el balance de lo bueno y malo/cinco minutos antes de la cuenta atrás

  Feliz año. No vas a estar hasta febrero dando el feliz año a la gente, como suele ocurrir en Venezuela. Como mucho hasta después del Día de Reyes. Aprovecho para desearles un muy feliz 2015 a los lectores de La Rorra en el teclado. Recordad que lo más importante de estas fechas es tener presente a los seres que más amas, (estén lejos o cerquita).


Mi hermana ha encontrado este disco en casa de  mis padres en Puerto Ordaz: "Y voy corriendo a mi casa a abrazar a mi mamá"


3 comentarios:

  1. Yo lo tengo todo mezclado, pero emplee las expresiones que emplee, todo el mundo se entera de lo que quiero decir, pocas veces me preguntan y al final lo celebro todo de todas las formas posibles porque también tenemos influencia canadiense y belga, todo un revoltillo, una Macedonia humana...jajaja
    ¡FELICES FIESTAS Y PRÓSPERO 2015!
    Besos y salud

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  2. Guao, vaya influencias. ¡Gracias por siempre pasar a leer por aquí! ¡Felices fiestas! :)

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  3. Te quierr amiga! Felices fiestas!!! y si quieres abrazo de madre: te presto a la mía!!!

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