jueves, 28 de mayo de 2015

5 cosas que aún no entiendo


Briamel González Zambrano

Hace un tiempo escribí “Enigmas y acertijos ibéricos (o cosas que no he entendido)”. Hoy presento una segunda parte porque, a estas alturas, uno se da más cuenta de las cosas que no comprende que de las que ya se dan por asumidas.



1.-  Las despedidas de solter@. Puedes verlos por el centro de las ciudades, en los trenes, en el metro, en los bares. Es un grupo de amig@s disfrazados, con camisetas diseñadas para la ocasión y disfraces insólitos. Los chicos se visten de mujer. Ellas se colocan penes de plástico como diademas. Van cantando y repartiendo alegría. Se van de viaje y la lían allí donde llegan. Mis amigas españolas me dicen que es una costumbre reciente e importada.  Yo fui a despedidas en Venezuela  y nadie se tuvo que disfrazar. Esta tendencia al atavío, a los trajes de mentirillas me resulta un misterio.

2.- Fobia al aire acondicionado. No lo soportan toda la noche. Alegan razones de cambio climático y sobre todo que les genera un constipado y un dolor de garganta. "¿Estás loca? ¿Todo ese rato con el aire? No, no, no. ¿Dónde vas a parar?". Yo, que soy de una ciudad donde hay 30 grados todo el año, estoy acostumbrada a dormir plácidamente 8 horas con el aire. Esta gente no lo resiste. Está convencida de que no puede.

3.- La extrañeza ante los nombres compuestos y la tendencia irreversible a los diminutivos. Esto me chirría de manera especial.  En un país donde el rey emérito se llama Juan Carlos, hay dos expresidentes José María y José Luis, resulta que llega alguien y se presenta como “Luis Fernando” o “María Carolina”  y pueden soltar cosas como: “Uy, esos nombres compuestos de Latinoamérica ¿no? Como de telenovela”.  Y uno: “Ujum, ya, ya”.

Por otro lado hay una tradición dulce de acortar los nombres.  Conocidos son los Pacos, Manolos, Conchita, Chus, Pepe, Pepi. Lo curioso es que la gente asume estos como sus nombres y relegan los originales a un cesto del olvido. Tengo varios amigos llamados “Ignacio”, si no les digo Nacho, ninguno voltea.  Los diminutivos los aplicamos también en Venezuela. De hecho, soy Bria para la mayoría de mis amigos, pero aquí es exacerbado.

4.- El whisky con Coca Cola. Se mezcla el escocés con el refresco. No soy una bebedora experta ni asidua, pero desde luego no voy a pagar 10 euros por una copa de esto.  Las mezclas de gaseosas con bebidas espirituosas pueden ser explosivas e insólitas.

5.-Los suelos de los bares de Madrid. Son una alfombra de servilletas usadas, chapas de botellines, papeles de todo tipo. Un basurero, vamos. Incluso hay un sitio donde venden alitas de pollo en el que el piso está repleto de huesitos. Parece que es una muestra de que hay clientela, de que todo está muy rico, pero seamos honestos, el aspecto de los garitos puede llegar a ser desastroso .



7 comentarios:

  1. Si, el suelo de algunos bares es asqueroso, a mi me decía un mesonero que cuando no había suficiente porquería en el piso, la echaban de la basura para que se pensara que iba mucha gente, personalmente a esos sitios no voy ni de vaina... :(
    Besos y salud

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    1. Sí, Genín. Eso que te ha dicho el camarero parece que no es un mito sino una realidad. Aquí hay que entrar porque casi todos los bares de barrios están con esas servilletas de adorno en el suelo :( . Gracias por pasarte por La Rorra en el teclado siempre.

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  2. Todo cierto y misterioso, efectivamente. Muchas de estas cosas yo tampoco las entiendo... quizá nadie las entiende en realidad. Pero forman parte de este folclore del que, queramos o no, formamos parte. Reconócelo... somos insoportables pero encantadores mi querida segoviana :)

    Bueno... miento. La del aire acondicionado la entiendo perfectamente. Lo que no entiendo es por qué querías matarme de frío en León, Gto. con una temperatura de 19 grados exteriores y empeñada en poner romper el equilibrio climático con el aire acondicionado. Incomprensible misterio...

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    1. Jajaja. Y más que seguiré encendiendo el aire en esos países...allá dónde nos lleve el curro. Gracias por pasarte Bell2.

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  3. La factura de la luz tampoco aguanta un aire acondicionado encendido toda la noche.. en ese punto me españolicé je

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    1. María, tienes razón con lo de la factura de la electricidad, pero es que hay unos que ni en un hotel estando de vacaciones se encienden el aire. Tampoco puede ser así... Jaja. Saludos y gracias por pasar por aquí :)

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  4. Es horrible la gente del interior lo mal acostumbrada que está al aire acondicionado, en CCS cuando están al aire libre se mueren porque les hace falta el aire acondicionado y parece que se llevan sus costumbres en la maleta. PERO A OTRA COSA, esos bares españoles que feo y las colillas de cigarros,!!!!!!

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