jueves, 7 de septiembre de 2017

No es migrar. Es huir

Briamel González Zambrano

Las fotografías muestran a familias de venezolanos cruzando masivamente el puente internacional Simón Bolívar para llegar a Colombia, ese país donde hasta hace un par de décadas ni se les ocurriría ir a vivir. Hemos escuchado las historias de Florida en las que los venezolanos llegan con lo puesto, la visa de turista y unos pocos dólares para buscarse la vida. Se quedan en casas de amigos, de familiares. Se crean grupos de apoyo porque hay historias de superviviencia muy duras. Les ayudan con comida, pañales, ropa y medicamentos. En España también vemos a paisanos que se bajan del avión en Barajas y empiezan a recorrer de una vez las calles de Madrid para buscar trabajo de lo que sea. No hay días de descanso o de un poco de turismo. Urge tener un empleo, un ingreso, porque en los bolsillos solo traen un par de billetes.

Describo estos casos extremos con asidero y con fundamento. Con el paso del tiempo se van incrementando y arrugan mucho el corazón. Cada vez que conozco a alguien en esta situación, me quedo pensando en su historia, en la necesidad enorme que sintió de alejarse de un país en el que no veía oportunidades, ni futuro, ni los suministros mínimos para la subsistencia. Siempre me quedo absorta, aletargada, sacando conclusiones de lo mal que está Venezuela para que la gente se lance a estas aventuras sin dinero, sin referencias y  algunas veces-no siempre- con mucha irresponsabilidad (porque no se miden las consecuencias de lo que pueda ocurrir si enferman, si se acaba el presupuesto, si el amigo se agota de ayudarle, si no tiene la documentación en regla y que vivir en el primer mundo tiene una legalidad que hay que cumplir).

Conversando de esto con un pana, me dijo: “Es que esos no son casos de migración organizada, con visados, con proyecto de vida. El país se ha vuelto tan complicado que esto no es migrar. Es huir”.  Desde luego es salir corriendo porque no se aguanta más. Así de claro. Así de difícil.

Links de interés: Redes de ayuda en Miami  Programas raíces en Miami



Puente Internacional Simón Bolívar que une a Venezuela y Colombia

Miles de venezolanos cruzan el puente y buscan un nuevo rumbo en Colombia







3 comentarios:

  1. A veces irse así, un poco a lo loco, irresponsablemente, es la única cosa responsable que uno puede hacer.

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    1. Adri querida: Tú tenías un pasaporte, familia a donde llegar y un propósito fundamental: salvar una vida. La mayor muestra de amor que se pueda hacer. Muack.

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  2. Esa es la explicación :Tienen que huir para salvar su vida en muchos casos, el drama es tremendo, la gente se muere sin atención médica, a falta de medicinas, es horroroso, todos los dias se de casos que no se si es mas grande la tristeza que me producen o la arrechera...
    Besos y salud

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