jueves, 15 de marzo de 2018

Lo mejor de nosotros



Briamel González Zambrano

Nunca he soportado la viveza criolla venezolana. A ese que se cuela en la fila del banco, de un ministerio, al motorizado que se sube en la acera, al que no respeta los espacios públicos. A ese que trafica con papeles, con gestiones y con dinero público. A ese que le dice a un fiscal o a un policía: “¿Cómo hacemos para arreglar esto?” con el fin de evitar una multa o una detención y a sabiendas de que cometió una infracción. Al guardia de la alcabala  de carretera que te chantajea, mira tu automóvil y te dice: “Dame algo pal refresco”. A esos uniformados que están en el aeropuerto de Maiquetía como buitres hambrientos. Comentan: “¡Qué tablet tan bonita! ¿Y ese iphone es último modelo?”. Y el pasajero temblando antes de pasar los controles,  enfrentando  la posibilidad de tener que darle de gratis un bien que fue fruto de su esfuerzo.


 “Ese es tu problema”, me dijeron alguna vez cuando aún vivía en Venezuela: “No te quieres dar cuenta de que las cosas funcionan así aquí y punto. No vas a cambiar el mundo. Y así hemos vivido aquí y punto. Es una cuestión de supervivencia”.  A lo mejor aquella persona tenía razón. A lo mejor, en buena medida, por eso me fui.  Aquí en España la viveza tiene su versión propia llamada “La Picaresca”. Tampoco la aguanto, aunque es menos frecuente de lo que los propios españoles creen. Es ese que piensa que puede regatear en servicios que tienen un coste determinado, que trapichea con cosas menudas, que le encanta engañar a los organismos del Estado y  que disfruta si mete gato por liebre.


Ahora que somos millones de migrantes venezolanos por el mundo, no exportemos esa “viveza”. No repliquemos ese modelo que tanto daño nos ha hecho y que también nos heredó esta situación de debacle-país tan horrible. Escucho relatos de  estafas inmobiliarias, monetarias  o de franquicias cometidas por venezolanos y me entra ira. Desde luego, no son una mayoría, pero me gustaría no oírlas nunca más.  Por esto pido la mejor versión de nosotros mismos.


Seamos ciudadanos cumplidos y de bien. Seamos ese que ayuda, que hace su trabajo bien, que se le reconoce por su profesionalidad y su integración. Seamos ese con quien la gente empatiza cuando ocurre algo en Venezuela. Seamos ese que se interesa por la realidad social, histórica y política del país al que llegó. Seamos ese que trabaja con tesón para salir adelante sin dañar a otros, sin colarnos el fila, sin  creernos más que nadie.

Al hilo de esto que os pido encarecidamente, les quiero dejar dos vídeos. Uno realizado en Argentina por la periodista Nathalia Restrepo de Mundotkm con venezolanos que cuentan su historia. El otro es del taller “Hablando español de España” que dictamos junto con Voyaemigrar.com  hace una semana en Madrid. El primer vídeo muestra la fuerza de los migrantes y cómo atravesaron fronteras, cómo no les importan títulos porque lo que quieren es sobrevivir a la barbarie de la que huyeron. El segundo vídeo muestra a unos asistentes muy interesados en integrarse, en saber y comprender cómo se habla en España y cómo pueden adaptarse mejor, sin dejar de ser venezolanos.


Seamos eso, la mejor versión de nosotros mismos.
¡Gracias!


Venezolanos en Argentina. Por TKM Mundo





                    Venezolanos en el taller Hablando español de España en Madrid.
                        Organizado por Voyaemigrar.com y Briamel González

4 comentarios:

  1. Por supuesto que son minoría quienes pretenden como decimos en Venezuela "Rayarnos" y dar una mala y equivocada impresión de lo que es el Venezolano. Aquellos que somos mayoría tenemos el deber de hacer eco, o, como decimos también en Venezuela, HACER BULLA de las verdaderas bondades del venezolano.

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    1. Desde luego que son minoría y no queremos que nos representen. Tu arte y tú siempre nos dejan en alto. Te abrazo.

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  2. Ojalá que se cumplan sus deseos... :)
    Salud

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