viernes, 8 de junio de 2018

Test de nacionalidad venezolana


Briamel González Zambrano

Desde hace unos años se implementó una ley en España que incluye la realización de un examen tipo test entre los requisitos obligatorios para obtener la nacionalidad española. En la prueba hay preguntas sobre geografía, costumbres del país, las fiestas, los idiomas que se hablan, política, arte y cultura general.

Hice el examen en 2016 y recuerdo que cuando repasaba las preguntas, interrogaba a mis compañeros de trabajo. A ellos les parecía alucinante porque había muchas respuestas que desconocían. Una decía siempre: "Bria aprobará y yo, que soy de Madrid de toda la vida, no sacaré ni la mitad de la nota". Reíamos.

Les cuento esta anécdota porque noto que, de vez en cuando, se pone en tela de juicio la venezolanidad de quienes nos fuimos. Es algo recurrente e irritante. Sobre todo porque cada quien lleva y expresa a su país de una manera personal y como le apetece. No creo que nadie tenga la vara correcta para medir eso.

Cuando migras, puede cambiar tu acento, pueden cambiar las palabras que usas, tu habla cotidiana. Cambia (casi seguro) tu forma de vestir si te vas a un país con estaciones, cambia también tu percepción de casi todo.¿Y qué con eso? Al final, migrar es  también un viaje hacia ti mismo.

Resulta que esas transformaciones naturales y lógicas, no lo son tanto para cierta gente. Entonces es cuando escucho burlitas, chistes  o tonos socarrones si alguien celebra Halloween , el 4 de Julio o  el Día de Acción de Gracias  en Estados Unidos, o el Día de Muertos en México, o el Carnaval en Río, o las Fiestas del Pilar en España. La mayoría de quienes hemos llegado a un país nuevo queremos (y debemos) aprender de esas costumbres que nos son ajenas, comprenderlas, estudiarlas y adaptar a nuestra vida aquellas que nos gusten.

No tiene nada de malo participar. Vives en esa nueva sociedad y quieres formar parte de ella. Esto parece una perogrullada, pero hay que aclararlo a quienes piensan que dejas de ser venezolano por conjugar los verbos de otra manera, por vestir distinto, comer otras cosas y por analizar de forma crítica lo que pasa en Venezuela.

No hay que tener  una camiseta de la Vinotinto, ni escuchar cada día a Simón Díaz, no hay que hablar caraqueño rajao, ni bailar joropo para saber y sentir de dónde vienes. Cada uno es venezolano a su manera y ese es su derecho.

Creo que por mi fenotipo, nunca pararán de preguntarme de dónde soy y lo diré siempre: De Puerto Ordaz, estado Bolivar, Venezuela. Ahora España es mi casa y me gusta, la quiero y la respeto. No es incompatible. Lo incomprensible es que haya quien no lo entienda.




6 comentarios:

  1. Por supuesto que tienes toda la razón del mundo ¿O quizá esos patrioteros que se envuelven en la bandera son mas venezolanos que nadie?
    Besos y salud

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  2. Como siempre, me ha encantado Bria

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  3. Mas claro no canta un gallo. O mejor decir clarines puerto piritu. Creo que esas expresiones son venezolana y mas que todo la segunda.

    Mejor escrito imposible mi negra, he tenido hasta intercambios de opiniones hasta con familiares, mi hermana, amigos y hasta tu misma lo leíste en el grupo del colegio cuando Belisario me dijo que porque bedia perder mi acento y forma de hablar estando fuera de Venezuela.

    Eso pasa sólo y la mente juega un factor fundamental. Como no aprender a hablar mexicano y mas que todo sinaloense, si no lo hago me quedó como pajarito en grama mirandona todos lados tratando de encontrar a alguien que me entienda. .

    Es fácil y creo que a mi entender es lo correcto. Muchos venezolanos piensan por sus aires de grandeza que los demás deben aprender de el para que le entiendan; cuando es lo totalmente opuesto, si emigramos y no nos quitamos el chip denla cabeza nunca vamos a lograr salir adelante y sobre todo integrar a la sociedad la cual estamos invadiendo.

    Lamentablemente es una diatriba y una discusión sin final feliz porque nadie dará su brazo a torcer. Lo que si se esbque amo mi cultura, raíces, costumbres y sobre todo mi gente.

    Ahora me despido amiga para seguir escuchando la musica con la que crecí porque aunque no este en mi tierra mi corazón si lo esta gracias a la musica llanera. Arpa maestro

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  4. Ay, cuántas veces he tenido una conversación de estas con mi madre. Ella dice que yo hablo como española, aunque siempre que abro la boca los locales me dicen que mi acento es de otras tierras... Eso sí, cuando le recuerdo que en Venezuela los inmigrantes terminan hablando como nosotros, lo cual es completamente normal, entonces eso sí que le parece chévere.
    Lo de las preguntas no me tocó ni a mí ni a mi madre, pero en Venezuela sí recuerdo a un amigo peruano estudiando sobre historia y geografía venezolana para obtener la nacionalidad a finales de los 70s o principios de los 80s porque les hacían un examen.

    Un besito.

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  5. Me encanta tu texto Bria. Ayer estuve cenando en un pueblo perdido de la mano de Dios, en Galicia pero en la frontera con Portugal, y una chica con acento español me dijo sonriente "de donde eres?", le dije que venezolana y más sonriente todavía me dijo "yo también, de Puerto Ordaz". A nadie se le ocurriría pensar que esa chica es venezolana con ese acento. Yo le dije "te pille cuando dijiste permiso en lugar de perdona al traer los platos en la mesa". Un detalle que no es de acento, pero que te hace pensar que 100% gallega no es. Muy orgullosa decía, con una Z muy marcada, que era venezolana pero que se había venido muy pequeña a vivir aquí y que le encantaba encontrarse con venezolanos y recordar su tierra. Ojalá más venezolanos tuvieran esta visión y entendieran que ser venezolano no es estar cantando el alma llanera con la camiseta de la vinotinto puesta.

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